Del Muro de Ivonne el 31 de mayo de 2020
- terKos

- Jun 16, 2020
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Estoy evitando hacer publicaciones largas, pero la verdad es que después de ver el programa Radar hoy en TVN es imposible no comentar. Y voy a empezar mi escrito recordando la acertadísima frase de Malcolm X: "si no te cuidas ante los medios de comunicación te harán amar al opresor y odiar al oprimido".
Es evidente que en esta crisis del COVID-19 la concentración mediática se ha recrudecido y existen dos interlocutores en los medios masivos: el gobierno y la empresa privada. Aunque, si analizamos en profundo, no existe diferencia alguna porque este gobierno está manejado y al servicio de la empresa privada. Así que, solo la empresa privada controla la "opinión pública", que no es tan pública", en los medios de comunicación.
El gobierno de Nito Cortizo, irresponsablemente y bajo presión de los dueños de Panamá, aprobó la reapertura del bloque 2 a partir del día de mañana 1 de junio, aún siendo conscientes que no tenemos cifras exactas de contagio porque ya se sabe hay un retraso en la entrega de resultados de las pruebas, y a sabiendas que, desde que se abrió el bloque 1, los casos se han disparado significativamente. Bajo el cierre absoluto las cifras siempre oscilaban entre 130 y 165 casos por día, desde que se abrió el bloque 1, los casos están entre 195-265 casos nuevos por día. ¿Casualidad? Por supuesto que no.
A esto se suma, el reporte del aumento de casos positivos en centros penitenciarios, en otras provincias, y las desconocidas cifras de casos de los empleados de salud pública. Entonces, ¿a qué responde el plan de reactivación económica?
Ni hablar de la falta de coherencia y consenso aún en el gobierno sobre cuáles deben ser los protocolos higiénicos sanitarios que deben garantizar las empresas para poder abrir nuevamente sus puertas. Una cosa es lo que dice el Ministerio de Salud, otra la que dice la Caja de Seguro Social y otra la que dice el Ministerio de Trabajo. Y por supuesto, el sector empresarial, dicta algo muy distinto. Entonces, en medio de este circo, el gobierno ha decidido tirar a la clase trabajadora como carne de cañón a ver qué pasa.
Mientras, descaradamente en TVN, Guillermo Chapman y Sabrina Bacal (conductora del programa Radar) pregonan descaradamente que ellos se quedarán en casa porque tienen miedo de contagiarse. "Yo por supuesto me quedo en mi casa si no tengo que salir, por obvias razones", expresó el defensor de lo privado, Chapman.
Pero como siempre, se posiciona y refuerza el discurso de que toda la responsabilidad de lo que pase en adelante recae, nada más y nada menos que, en los y las ciudadanas. Sí, así como lo leen. Lo que se reforzó hoy en el discurso es que ante la incertidumbre e incompetencia del gobierno PRD en atender la pandemia, es el y la ciudadana los que tienen que ver cómo se cuidan. Cómo garantizan el lavado de manos, la compra de mascarillas, el no contagiarse en medios de transporte público. Mientras ellos, que toman las decisiones y nos lanzan como carne de cañón, observan qué pasa en la comodidad de sus hogares.
Para no aburrirles más con mi publicación, porque muchos expertos ya estarán publicando cosas más interesantes sobre el tema, quedan demostradas tres grandes verdades:
1. Es tarea URGENTE luchar por la democratización de los medios de comunicación y el derecho a la libre información. Mientras los medios permanezcan secuestrados por la clase empresarial y SERTV, medio estatal, no garantice la pluralidad del contenido y las opiniones y siga funcionando como gaceta oficial, la gente seguirá adormecida, desinformada, desarticulada y pasiva.
2. No importa el nombre del partido, el color de las banderas o si es partido o independiente, la clase politiquera actual está al servicio de los grupos de poder. Eso incluye a los diputados independentuchos que han permanecido en silencio todo este tiempo.
3. Esto que se está cometiendo, de lanzar a los y las trabajadoras como carne de cañón a una reapertura económica que no garantiza el cuidado de sus vidas ni la competencia del Estado ante un rebrote de COVID-19, no esta otra cosa que un GENOCIDIO. Sí, genocidio premeditado. Y cuando cientos, y cuidado miles, de panameños y panameñas mueran, no habrá duda que los culpables son: EL GOBIERNO, LA EMPRESA PRIVADA Y EL PODER MEDIÁTICO. No lo olviden.
Terminé mi desahogo de hoy. Sigan en lo suyo, ojalá sea la organización para derrocar a estos oportunistas, corruptos y viles poderes que no tienen reparo en acabar con nosotros para seguir subsistiendo.



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